
"Miremos un momento a nuestro alrededor –dice
David Grossman en uno de sus ensayos–: más de una vez veremos que, incluso en parejas que llevan años de convivencia feliz, puede haber, de forma casi instintiva e inconsciente, un acuerdo mutuo, secreto y complejo, en los siguientes términos: más vale no conocer a fondo al cónyuge, no descubrir todo lo que sucede en su interior para no tener que reconocerlo y llamarlo por sunombre…"
Justamente de eso habla la novela más reciente de
Cunningham, de esas barreras que más
vale no cruzar para que la vida no nos sorprenda más de lo debido.
New York Times Review:
http://www.nytimes.com/2010/10/03/books/review/Winterson-t.html?scp=1&sq=sibling%20rivalry&st=cse/
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